Un grupo de astrónomos descubrió una estrella, bautizada como “Kepler-444”, un 25% más pequeña que el Sol y bastante más fría, pero que con sus 11,200 millones de años casi triplica en edad al astro rey, según publicó la revista Astrophysical Journal.
Las observaciones del telescopio orbital Kepler permitieron descubrir esta estrella, situada a unos 117 años luz de la Tierra y alrededor de la que orbitan cinco planetas, que completan su órbita en menos de 10 días.
El descubrimiento abre la posibilidad a la existencia de vida antigua en la galaxia.