Cincuenta estudios confirman que la dieta mediterránea es la receta más saludable para el corazón y para mantener a raya los niveles de colesterol, triglicéridos, la presión arterial y el metabolismo de la glucosa.
El doctor Demóstenes Panagiotakos, profesor de la Universidad Harokopio de Atenas y director del estudio, advirtió que la comunidad médica ha detectado que el síndrome metabólico "está aumentando rápidamente en todo el mundo, en paralelo con la creciente incidencia de la diabetes y la obesidad".
Se conoce como "síndrome metabólico" al conjunto de enfermedades o factores de riesgo que se dan en un individuo, que aumentan la posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y el sobrepeso es uno de ellos.
Según los datos analizados por Panagiotakos y la doctora Christina-Maria Kastorini, la dieta mediterránea tiene uno de los patrones más conocidos y bien estudiados y ha demostrado estar asociada con disminución de la mortalidad por enfermedades coronarias, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer.
Los expertos definen la mediterránea como un patrón alimentario caracterizado por el alto consumo de ácidos grasos monoinsaturados, principalmente de aceitunas y aceites de oliva.
Incluye una dosis diaria de frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa.