Los tres artefactos que la banda terrorista ETA hizo estallar en el País Vasco (norte) en la madrugada, coincidió con el Día Internacional del Trabajo, contenían en total unos 11 kilogramos de amonal.
Concretamente, las dos bombas que estallaron en la sede del Instituto Vasco de Salud Laboral de San Sebastián estaban compuestas por 3 kilos de amonal cada una, mientras que la que explotó en un pabellón industrial del Ministerio de Trabajo de la localidad vizcaína de Arrigorriaga contenía 5 kilos de la misma sustancia.
El Departamento de Interior del Gobierno vasco informó hoy de que la Policía regional levantó ya el cordón policial que mantuvo durante toda la mañana en la zona del atentado de San Sebastián, una vez concluidas las tareas de inspección, por lo que se descarta que haya más artefactos en la zona.
Las dos bombas contra la sede del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral (Osalan) de la capital guipuzcoana, estaban colocadas en la parte trasera del edificio y separadas por una distancia de unos 4 metros.
De estos dos artefactos, uno explotó "en su totalidad" mientras que el otro sólo lo hizo "parcialmente", según fuentes de Interior.
Los daños materiales sufridos en las dependencias, añadieron la fuentes, son "mínimos" y fruto, sobre todo, del efecto de la onda expansiva.
Respecto al atentado casi simultáneo contra un pabellón industrial propiedad del Ministerio de Trabajo en Arrigorriaga, la consejería de Interior del Gobierno vasco precisó que fue llevado a cabo mediante una bomba que fue colocada apenas 15 minutos antes de hacer explosión.
Ese artefacto, sobre el que no hubo aviso previo como sí ocurrió con los dos de San Sebastián, abrió un boquete de unos veinte metros cuadrados en la fachada del local y originó importantes daños materiales en el propio pabellón y en los vehículos estacionados en su interior.