El presidente de Cuba, Fidel Castro, afirmó ayer que las condenas a decenas de disidentes y la ejecución de tres secuestradores en la isla son “consecuencia” de una “conspiración” urdida por el gobierno de EU y eximió de responsabilidad a las autoridades cubanas.
Castro hizo estas declaraciones al inicio de una comparecencia especial en televisión, la primera desde la ejecución de tres secuestradores de una lancha de pasajeros, el pasado día 11.
“El arresto de varias decenas de mercenarios, que traicionan a su patria a cambio de privilegios y del dinero que reciben de EU, y la pena capital a delincuentes comunes, que con una pistola y cinco armas blancas secuestraron una embarcación de pasajeros en la Bahía de La Habana, fueron consecuencia de una conspiración urdida por el gobierno de aquel país y la mafia terrorista de Miami”, dijo Castro.