En Estados Unidos viven por lo menos mil torturadores de diversos países, informó ayer Amnistía Internacional, y de 14 casos que identifica en un informe 11 corresponden a personajes venidos de las Américas.
Los torturadores están diseminados por diversos estados, y los de origen hispano tienen una preferencia por la Florida. Casi todos viven legalmente en la nación y muchos de ellos se han nacionalizado estadounidenses, dijo William F. Schulz, director de AI en Estados Unidos.
Schulz presentó el informe de EU: Refugio seguro para torturadores"", un trabajo de 178 páginas que muestra en su portada a Tomás Ricardo Anderson Kohatsu, un mayor retirado del ejército peruano, acusado de torturar a dos agentes de inteligencia de su propio país, Leonor la Rosa y Mariela Lucy Barreto.
AI dijo que pese a que Barreto murió como consecuencia de las torturas y La Rosa quedó parapléjica, Anderson Kohatsu involucrado en esos crímenes por las autoridades peruanas recibió inmunidad diplomática del Departamento de Estado.
Indicó que la cifra del millar de torturadores proviene de fuentes del gobierno, y que el Servicio de Inmigración y Naturalización ha investigado a 400 de ellos. AI dijo que, por su parte, ha identificado 150 casos de torturadores pero publica solamente los de 14 de ellos debido a que, según Schulz, ya han sido alertados de las demandas para su procesamiento por medio de juicios civiles, informes de investigación u otros medios.
Schulz dijo que ninguno de los torturadores han sido judicialmente procesado debido a que el procedimiento es muchas veces enredado por la propia administración, ya que algunos de ellos fueron en su momento colaboradores de la CIA en sus países. En algunos casos, Estados Unidos optó por la deportación en lugar del enjuiciamiento, indicó.