El gobierno estadounidense, indicando que cree menos probable un ataque terrorista, disminuyó ayer su valoración de ese riesgo, desde un nivel "alto", representado por el color naranja hasta uno "elevado" de color amarillo, dijeron las autoridades.
La evaluación de la amenaza fue elevada poco antes del primer aniversario de los atentados en Nueva York y Washington, en los que murieron unas 3,000 personas. No se reportaron ataques alrededor del aniversario.
Un funcionario de alto rango del gobierno, quien pidió no ser identificado, dijo que el presidente George W. Bush tomó la decisión de disminuir el nivel de amenaza tras una reunión del Consejo de Seguridad Territorial presidido por Tom Ridge, director de la Oficina de Seguridad Territorial de la Casa Blanca.
"Las bases de la decisión es que como resultado de algunos arrestos que se hicieron, la información de inteligencia que hemos recibido y el hecho de que pasó el 11 de septiembre, es apropiado disminuir el nivel", dijo el funcionario.
"El nivel sigue siendo de un riesgo significativo. Aún estamos en alerta. Ya no estamos en nivel alto de alerta. Estamos en nivel elevado de alerta", dijo el funcionario. Tras críticas de que las alertas previas eran demasiado ambiguas, el gobierno de Bush develó en marzo un sistema de colores para las alertas, pues las previas eran demasiado vagas para ayudar al público y la Policía.
Al disminuir el nivel de amenaza de alerta, el procurador general, John Ashcroft y Ridge citaron la interrupción de potenciales operaciones terroristas en EU y el exterior, incluyendo el reciente arresto de seis hombres en el estado de Nueva York, acusados de darle apoyo material a Al Qaeda.