La canciller alemana, Angela Merkel, reclamó "solidaridad" a la Unión Europea (UE) para afrontar la "prueba de fuego histórica" que plantea la crisis de los refugiados y aseguró que su Gobierno seguirá pidiendo un sistema permanente de distribución de los solicitantes de asilo entre los socios comunitarios.
"Una Europa que, en un mundo globalizado, quiere asumir sus responsabilidades y que quiere afirmar sus intereses y sus valores, debe ser una Europa solidaria; cualquier otra cosa fracasará", manifestó Merkel en una comparecencia.