Más de 50,000 personas se vieron obligadas ayer a desalojar sus casas en Milán (norte de Italia) para permitir a los artificieros del Ejército la desactivación de una bomba de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
El artefacto, que apareció hace unos días cuando una excavadora removía la tierra durante unas obras, llevó al Ayuntamiento a decretar uno de los mayores desalojos en Italia en los últimos decenios.
El Gobierno Civil y Protección Civil han colaborado con el Ayuntamiento en esta evacuación masiva, que empezó a primeras horas de la mañana y afectó a todas las viviendas en un radio de un kilómetro, susceptibles de ser dañadas en caso de que la bomba, de fabricación británica y 460 kilos de peso, hubiera estallado.
Tras la evacuación, artificieros militares se encargaron del transporte de la bomba hasta un silo, tras lo cual el Gobierno Civil autorizó el regreso de los vecinos a sus casas.
La bomba, británica, fue arrojada por un avión aliado durante la Segunda Guerra Mundial. Su peso es de media tonelada y fue hallada hace unas semanas durante trabajos de construcción de un nuevo edificio.
Un perímetro de 145 calles alrededor de donde fue hallado el artefacto explosivo fueron evacuadas y la municipalidad milanesa habilitó 11 centros para acoger a las personas que permanecerán alejadas de sus hogares desde las 07H30 GMT a las 17H00 GMT.
Una vez desactivada la bomba será transferida a la periferia de Milán a más de 10 km de donde fue encontrada y los militares la harán estallar en un agujero de cinco metros de profundidad especialmente cavado a ese efecto.