Un equipo de artificieros ha sido desplazado hasta el lugar y se han precintado los alrededores del edificio, emplazado en el corazón de Oslo y a sólo unos centenares de metros de donde explotó el potente coche bomba que mató a ocho personas el pasado viernes.
Además, el tráfico ferroviario en la zona ha sido detenido totalmente, a la espera de que los especialistas examinen la maleta, abandonada en el andén 19 de la estación.