La ex candidata republicana por Delaware Christine O'Donnell negó hoy las acusaciones de malversación de fondos electorales que han llevado al Gobierno a abrir una investigación y aseguró que están "políticamente motivadas".
O'Donnell se multiplicó hoy en los programas de televisión matutinos para tratar de limpiar su nombre de estas acusaciones y subrayó que, a la motivación política, se une la mala intención de dos ex colaboradores suyos que terminaron mal con ella y su campaña.
"No se ha producido de ningún modo un uso indebido de gastos de campaña", aseguró O'Donnell tanto a la cadena ABC como a la CNN y agregó que todo este asunto hay que mirarlo "como una táctica malintencionada, que es lo que es".
O'Donnell, que es de Delaware, el mismo estado por el que el vicepresidente Joe Biden ocupó durante más de 30 años el escaño de senador al que ella aspiraba, estaba respaldada en su intento electoral por el movimiento conservador Tea Party.
Hoy destacó que considera "sospechoso" que ni ella, ni sus ayudantes, ni su abogado hayan sido informados hasta el momento de la apertura de la citada investigación.
El miércoles, distintos medios, citando fuentes familiarizadas con la indagación, indicaron que la investigación estaba relacionada con la malversación de gastos electorales que habrían ido a cubrir asuntos personales, entre ellos el propio alquiler de su vivienda.