En una histórica sentencia, en Guatemala, por primera vez se dictó una condena por los crímenes cometidos durante la guerra civil que se extendió entre 1960 y 1996.
Felipe Cusanero, un ex comisionado militar, se convirtió en el primer condenado a prisión tras haber sido encontrado culpable de la desaparición de seis campesinos mayas, en la región de Chimaltenango, entre 1982 y 1984.
Cusanero fue condenado a 150 años de prisión, 25 años por cada una de las desapariciones. En esa época ocupaba el cargo de "comisionado militar", grado concedido por el Ejército a civiles para que vigilaran a los ciudadanos, según informa la agencia EFE.
Elogio.
Grupos de derechos humanos han elogiado el dictamen del Tribunal de Sentencia de la ciudad de Chimaltenango como un avance histórico en la lucha contra la impunidad en el país.
Se estima que casi un cuarto de millón de personas murieron en el conflicto, la mayoría de ellos asesinados por el Ejército, pero son pocos los soldados que han sido llevados a juicio.
La demanda contra el ex comisionado militar fue presentada en 2003 por familiares de los seis indígenas.
El juicio se había reiniciado la semana pasada tras estar suspendido casi un año y medio, debido a recursos legales presentados por la defensa de Cusanero.
El Tribunal ordenó a la Fiscalía del departamento de Chimaltenango proseguir con las investigaciones contra dos ex oficiales del Ejército, antiguos jefes del condenado.
Se estima que hay unas trece demandas en curso contra ex militares y policías por la desaparición forzada de personas, un delito que fue incluido en la legislación en 1996.
Esta sentencia constituye un gran paso en la historia del país y da una luz de esperanza a los miles de familiares de víctimas de la guerra", señaló Alex Castillo, portavoz del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos