El abogado colombiano Bernardo Moreno, quien hizo de secretario general del ex presidente Álvaro Uribe, consideró injusta la sanción que se le impuso por su supuesta implicación en una trama de escuchas y seguimientos ilegales.
Moreno señaló que el procurador general, Alejandro Ordóñez, se equivocó al sancionarlo bajo la “suposición” de que él buscó desprestigiar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que fue uno de los colectivos alcanzados por el espionaje.
“Confío en que (el procurador) revoque su injusta decisión, al resolver, en derecho, el recurso de reposición que presentaré”, expresó Moreno en un comunicado difundido en Bogotá.
El ex secretario general de Uribe aseguró que nunca se extralimitó en sus funciones y que sus actuaciones se ciñeron de “manera irrestricta a la ley”.
En este sentido, sostuvo que “en ejercicio de un deber legal” debió preguntar por una persona (el empresario Ascencio Reyes) que, al parecer, tenía vínculos con un extraditado y otros individuos “al margen de la ley”, y que “estaba tratando de infiltrar a la administración de justicia”.
“Nunca, y lo digo vehementemente, ordené, sugerí o siquiera insinué que se investigara a ningún magistrado y, mucho menos, mediante mecanismos ilegales”, aseguró Moreno, y afirmó que Uribe siempre estuvo al tanto de estos hechos.
Por otro lado, en un comunicado que hizo público en Guatemala, Uribe dijo que asumía “la responsabilidad jurídica y política por esa conducta”, y, en consecuencia, que se ponía a disposición del Congreso y la CSJ.