Una tomografía comprobó que ya desapareció el tumor cancerígeno en la laringe del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, aunque esto deberá ser confirmado con una endoscopia, informó el oncólogo del exmandatario, Artur Katz.
"Nos fuimos de autoestop en los exámenes y desde el punto de vista tomográfico no se ve más el tumor", señaló Katz en entrevista publicada ayer por el diario Folha de São Paulo, después de las pruebas a las que fue sometido Lula el sábado, cuando ingresó al Hospital Sirio Libanés de São Paulo por una deshidratación y fatiga.
No obstante, Katz aclaró que solo una endoscopia, que será realizada entre cuatro y seis semanas después de concluir el tratamiento de radioterapia, podrá constatar la remoción definitiva del tumor.
"Ese es el mejor examen para evaluar eso, pues la tomografía puede no observar células cancerosas", alrededor de donde se encontraba el tumor, explicó el médico.
Según Katz, “de cualquier forma, es una buena noticia y nos deja confiados y muestra que estamos en el camino correcto”.