El fiscal que denunció presiones del Gobierno venezolano para condenar al líder opositor Leopoldo López afirmó que las autoridades conspiraron para detenerlo mucho antes de los hechos por los que fue enjuiciado.
El fiscal Franklin Nieves huyó de Venezuela y se disculpó la semana pasada por su papel en el juicio a López, al cual consideró "una farsa". Nieves ayudó a condenar a López en septiembre por incitar a la violencia durante una protesta contra el gobierno el 12 de febrero de 2014 en Caracas. López recibió la pena máxima de 14 años de prisión.
En un video difundido el lunes, Nieves dijo que recibió la orden de arrestar a López antes de esa protesta y que incluso había acudido el 10 de febrero a la ciudad occidental de San Cristóbal para detenerlo, pero que no pudo hacerlo porque López no logró abordar su vuelo para asistir a una manifestación prevista en esa ciudad.
El 10 de febrero de 2014 "me trasladan en un helicóptero del Sebin (la policía política) a la ciudad de San Cristóbal. La instrucción que me giraron en esa oportunidad era de que si se ocurría nuevamente alguna guarimba (protesta callejera) que se aprehendiera de manera inmediata al ciudadano Leopoldo López y fuera presentado a un Tribunal de Control del estado Táchira''.
Agregó que ha instado a jueces y fiscales a "perder el miedo" y unirse a él y "decir la verdad".
Además, prometió revelar evidencia contundente para demostrar que el juicio contra López fue una "farsa que se montó".
En una entrevista publicada el lunes le expresó al diario estadounidense Wall Street Journal que se encuentra en Miami en busca de asilo con su esposa y sus dos hijas.
La fiscal general venezolana Luisa Ortega Díaz negó el lunes que Nieves haya sido presionado por ese organismo o el Gobierno venezolano para condenar a López, y lo acusó de haber cedido a los intereses extranjeros.
Nieves fue uno de los cinco funcionarios venezolanos involucrados en el juicio a López, señalados como blanco de sanciones de Estados Unidos en una carta enviada por un grupo de 20 miembros del Congreso al secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, así como al secretario del Tesoro, Jacob Lew, en respuesta a la sentencia contra el líder opositor.
El gobierno de Barack Obama ha impuesto sanciones a siete funcionarios venezolanos, incluida una destacada fiscal, por presuntas violaciones de los derechos humanos durante la represión de las protestas de 2014 en las que hubo más de 40 muertos.
Nieves debía defender el fallo dictado el 10 de septiembre ante una apelación presentada el 16 de octubre por la defensa de López.
El lunes, Nieves fue destituido, anunció el lunes la fiscal general Luisa Ortega.
Ortega detalló que el despido de Franklin Nieves se debió al "abandono de su puesto de trabajo", pero no indicó desde cuándo falta a su despacho. "Fue destituido y, por supuesto, perdió sus derechos de jubilación", añadió en una entrevista con un canal local.
La fiscal general sostuvo que "hay que verificar qué hay detrás de todo esto", porque Nieves nunca había hecho esa denuncia en Venezuela y aseguró que el Ministerio Público nunca ejerció presión sobre el caso de López.
"Él se va a un escenario político extranjero a argumentar denuncias en momento inoportuno. ¿Por qué en un año y ocho meses nunca pudiste denunciar que había irregularidades, no pudiste pedir que te separaran de la investigación?", se preguntó.
El viernes, en un video casero difundido por él mismo, Nieves dijo que había abandonado Venezuela junto a su familia por las "presiones" del gobierno de Nicolás Maduro y sus superiores para sostener pruebas falsas contra López, condenado a casi 14 años de cárcel por incitar violentas protestas en Caracas a comienzos de 2014.
"Van a escuchar descalificaciones e injurias en mi contra porque no me presté para continuar con la farsa que se montó'", afirmó el fiscal Nieves, que prometió dar más detalles.
Magnate venezolano de alimentos acusa al Gobierno de atacarlo
El empresario Lorenzo Mendoza, dueño de Polar, el principal grupo alimentario de Venezuela, pidió ayer al Gobierno venezolano que cese "el ataque" en su contra y subrayó que sus empresas son "parte de la solución" de los problemas del país.
"Que cese el ataque, que cese la campaña y la calaña, que nos dediquemos a ver cómo podemos construir todos, con el talento que tenemos, en beneficio del país", afirmó Mendoza en un acto con trabajadores del Centro de Distribución de Alimentos Polar en el estado Aragua, cercano a Caracas.
Diputados chavistas presentaron el pasado 21 de octubre una denuncia en la Fiscalía de Venezuela en contra de Mendoza y el economista Ricardo Hausmann por "traición a la patria" y "asociación para delinquir", entre otros delitos.
Estos ataques no son contra mí, son contra Empresas Polar, estos ataques -reiteró- tratan de disfrazarlos contra mí", señaló.