Al menos 30 iraquíes murieron y muchos más resultaron heridos el sábado en una explosión ocurrida en un depósito de municiones que estaba siendo saqueado, dijeron ayer residentes del área.
Según los residentes, las fuerzas estadounidenses arrestaron a varios saqueadores después de la explosión en el depósito de municiones, ubicado en un área desierta al norte de la localidad de Haditha, 260 kilómetros al nordeste de Bagdad.
"Es imposible dar una cifra exacta porque los cuerpos están carbonizados y el techo del almacén se desplomó sobre ellos, pero hay decenas", afirmó el doctor Najnedimán al Ami, del hospital de esa ciudad situada a 260 km al norte de Bagdad.
"Quince miembros de la familia de mi colega Omar Orfaui murieron pero los soldados norteamericanos no le llevaron más que cuatro cadáveres porque los demás están completamente carbonizados y yacen bajo el techo desplomado", añadió el médico.
El enorme almacén de municiones perteneciente a la industria militar iraquí estaba en desuso. Se encuentra en las inmediaciones del pueblo de Haklamiyah, a 30 km al norte de Haditha.
"En el momento de la explosión, éramos alrededor de un centenar dispersados por los hangares o en el exterior. Es muy difícil decir cuántos estaban en el que explotó", afirmó Akid Mohsen Halas, de 27 años, que sufrió quemaduras en todo el cuerpo.
Explicó que cada mañana llegaba al almacén gente sin recursos para desmontar las ojivas, retirar la pólvora y cargar los obuses en camiones para vender el cobre.
"Somos todos pobres, no tenemos nada para comer y podemos vender una tonelada de cobre por 500,000 dinares (420 dólares)", explicó Halas.