La exposición a niveles elevados de pesticidas fosfatados orgánicos, que son comunes en los cultivos de bayas, apio y otros vegetales, podrían aumentar las probabilidades de trastornos de atención en los niños, según un estudio.
Sin embargo, los autores del estudio señalan que a esta altura no hay pruebas concluyentes de que la exposición a los pesticidas pueda causar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDA-H).
Maryse Bouchard, autora principal del estudio e investigadora en el departamento de salud ambiental y laboral en la Universidad de Montreal y el Hospital universitario Sainte Justine, señaló que "por supuesto que las familias no deberían privarse de las frutas y las verduras".
"Lo que sí podemos afirmar es que debemos hacer todo lo posible por reducir nuestra exposición a los pesticidas", añadió.
En Estados Unidos, los Centros para Control y Prevención de Enfermedades calculan que unos 4,5 millones de niños y niñas, con edades entre 5 y 17 años, han tenido un diagnóstico de TDA-H, y las tasas de diagnóstico han subido un 3% anual entre 1997 y 2006.
La investigación señala como causas de este incremento las influencias químicas combinadas con otros factores ambientales como los juegos de video, los programas de televisión hiperquinéticos (con exceso de movimiento) y las imágenes que se suceden rápidamente en los discos de video educativos para niños pequeños.
El equipo de Bouchard analizó los niveles de residuos de pesticidas en la orina de más de 1.100 niños con edades de 8 a 15 años, y encontró que los que tenían niveles más altos de fosfatos dialcalinos, que son los subproductos de la descomposición de los pesticidas organofosfatados, tenían la incidencia más alta de TAD-H.
En términos generales, encontraron un incremento del 35% en las probabilidades de desarrollo de TAD-H con cada aumento de diez veces en la concentración del residuo de pesticida en la orina.
El efecto pudo apreciarse aún en el bajo nivel de exposición: los niños que tenían en su orina cualquier nivel detectable, por encima del promedio, del metabolito más común del pesticida tenían dos veces más probabilidades de mostrar síntomas del trastorno del aprendizaje que los niños con niveles indetectables.
Para librarse de los pesticidas se recomienda comprar frutas y verduras en las ferias de agricultores y lavarlas cuidadosamente antes de ingerirlos.