El cardenal venezolano Rosalio Castillo, uno de los prelados que más frontalmente expresó su oposición al presidente Hugo Chávez, a quien tildó de "dictador" y contra el que llamó a la insurrección ciudadana, falleció ayer tras un mes de hospitalización.
El religioso , de 83 años de edad, sufrió una insuficiencia respiratoria aguda por la que fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos en un hospital de Caracas.
El cardenal calificó de "estúpido y absurdo" el proyecto político de Chávez hacia lo que éste llama el "socialismo del siglo XXI".
El religioso también calificó de "traidores" a quienes se han ido de Venezuela en lugar de combatir a Chávez y, además alentó a los venezolanos a que "no esperen a que otros hagan el trabajo".
"Nadie debe quedarse pasivo o irse al extranjero; eso es traición" , dijo.