El tercero, Adrián Vásquez, de 18 años, sobrevivió tras ser rescatado por otra embarcación pesquera el 22 de marzo en aguas de las Islas Galápagos Ecuador, a unos 960 kilómetros de donde se descompuso el bote. También demandó a Princess Cruise. La Convención Internacional para la Salvaguarda de la Vida en el Mar, creada en respuesta al hundimiento del Titanic, establece que un barco y su capitán están obligados por la ley a suministrar ayuda inmediata a cualquier persona que se encuentre en problemas en el mar. Otros tratados y convenciones internacionales, entre ellos la Convención de Mar Abierto reconocida por el Tratado de las Naciones Unidas, establecen requerimientos similares.
Familia de pescador panameño demanda empresa de cruceros
Esta es la segunda demanda en las últimas dos semanas contra Princess Cruise Lines.
Los familiares de un pescador panameño, que murió en el mar después que su embarcación naufragó, demandaron el lunes a la empresa propietaria del crucero Star Princess porque consideran que incumplió las leyes marítimas internacionales al desatender un llamado de socorro.
Se trata de la segunda demanda en las últimas semanas contra Princess Cruise Lines, acusándola de que no acudió a ayudar a tres pescadores panameños en marzo, 15 días después de que su pequeña embarcación se rompió en el océano Pacífico.
Los padres de Fernando Osorio Rodríguez, de 16 años, buscan una compensación económica de más de un millón de dólares con la demanda presentada en los tribunales federales de Miami.
Princess Cruise Lines no respondió un mensaje de la AP en busca de comentarios sobre la nueva demanda.
El documento calificó de "negligentes, intencionales y/o imprudentes las acciones y omisiones de los acusados y/o el capitán, funcionarios y/o miembros de la tripulación" que tenía el Star Princess el 10 de marzo. Fue presentado en nombre de Fernando Osorio y Denia Iveth Rodríguez, padres del pescador fallecido.
De acuerdo con la demanda, Osorio y sus amigos Oropeces Betancourt y Adrián Vásquez alquilaron un pequeño bote para pescar frente a la costa de Panamá, en el océano Pacífico, y poco después de haber partido el motor se descompuso y la embarcación naufragó.
La familia de Osorio alega en la demanda que tres pasajeros del crucero que utilizaban equipos ópticos especiales para encontrar aves, vieron el bote descompuesto y a sus tripulantes efectuando señales de ayuda.
Los pasajeros, de acuerdo con la demanda, alertaron de inmediato a un miembro de la tripulación que les dijo que informaría al capitán del barco. El crucero, sin embargo, continuó por su trayecto y no acudió a rescatar a los pescadores.
Al presentarse la primera demanda en Miami, la empresa dijo que había iniciado una investigación interna sobre lo sucedido y aseguró que el aviso sobre el bote averiado nunca llegó al capitán Edward Perrin ni al oficial a cargo del Star Princess.
Dos de los tres jóvenes fallecieron después de un naufragio de unos 28 días.
El tercero, Adrián Vásquez, de 18 años, sobrevivió tras ser rescatado por otra embarcación pesquera el 22 de marzo en aguas de las Islas Galápagos Ecuador, a unos 960 kilómetros de donde se descompuso el bote. También demandó a Princess Cruise. La Convención Internacional para la Salvaguarda de la Vida en el Mar, creada en respuesta al hundimiento del Titanic, establece que un barco y su capitán están obligados por la ley a suministrar ayuda inmediata a cualquier persona que se encuentre en problemas en el mar. Otros tratados y convenciones internacionales, entre ellos la Convención de Mar Abierto reconocida por el Tratado de las Naciones Unidas, establecen requerimientos similares.
La abogada Ira Leesfield, que representa a la familia de Osorio, dijo que el crucero tenía la obligación moral y legal de rescatar a los pescadores panameños.
"Las acciones de Princess Cruise Line fueron una clara violación a esta ley marítima internacional... condenaron a estos tres jóvenes a la muerte al abandonarlos en el mar abierto", dijo Leesfield en un comunicado de prensa.
El tercero, Adrián Vásquez, de 18 años, sobrevivió tras ser rescatado por otra embarcación pesquera el 22 de marzo en aguas de las Islas Galápagos Ecuador, a unos 960 kilómetros de donde se descompuso el bote. También demandó a Princess Cruise. La Convención Internacional para la Salvaguarda de la Vida en el Mar, creada en respuesta al hundimiento del Titanic, establece que un barco y su capitán están obligados por la ley a suministrar ayuda inmediata a cualquier persona que se encuentre en problemas en el mar. Otros tratados y convenciones internacionales, entre ellos la Convención de Mar Abierto reconocida por el Tratado de las Naciones Unidas, establecen requerimientos similares.