Los familiares de las 96 personas que murieron mientras intentaban escapar de un incendio en un club nocturno, se reunieron ayer en el lugar del desastre, donde sólo quedan restos calcinados, para orar por sus seres queridos.
El gobernador Don Carcieri prohibió el vuelo de aviones sobre una extensión de ocho kilómetros a la redonda a fin de que los familiares pudiesen orar sin que se les perturbe.
"Están indignados"", dijo el gobernador, que se reunió con varios familiares días después de que un grupo de rock utilizó fuegos artificiales en el club The Station, que fue consumido por las llamas en apenas tres minutos.
Se había planeado un servicio fúnebre para anoche, y se alentó a los dolientes a que llevaran guitarras acústicas para honrar la memoria de las víctimas.
Hasta el mediodía de ayer se habían identificado a 31 de las 96 personas que murieron en el incendio, dijo Carcieri. Indicó que 80 sobrevivientes seguían hospitalizados.