Unas 600 personas allegadas a las víctimas del avión de Air France, que cayó en el océano Atlántico en mayo pasado, inauguraron hoy un memorial en Río de Janeiro, durante una ceremonia en recuerdo de los 228 fallecidos en el accidente.
El avión, un Airbus A330-200 de la empresa francesa, se precipitó en el mar por causas que aún se desconocen, a unos 1.300 kilómetros de las costas brasileñas y después de haber partido el 31 de mayo desde Río de Janeiro con rumbo a París.