La guerrilla colombiana de las FARC puso fin a la incertidumbre sobre la liberación de sus 10 últimos militares y policías secuestrados al aplazar al próximo 2 de abril el comienzo de las misiones humanitarias.
La nueva fecha le fue notificada ayer a la exsenadora Piedad Córdoba, líder de Colombianas y Colombianas por la Paz (CCP), según lo anunció en Bogotá una portavoz de este colectivo, aceptado por los rebeldes como facilitador de la entrega de cautivos.
Según el nuevo planteamiento de los rebeldes, el 2 de abril pondrán en libertad a un primer grupo de rehenes y, después de un día de por medio, por razones de logística, entregarán a los otros cautivos.
La fuente del CCP anticipó que el nuevo calendario deberá ser formalizado en la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), durante un encuentro de las partes implicadas en estas gestiones, que pocas horas antes habían confirmado el 30 de marzo como el día de activación del operativo.
“Significa que (las FARC) nos dan más espacio para coordinar la parte logística”, resaltó la activista Córdoba en una breve declaración por teléfono al Canal Caracol, de la televisión privada.
Hace apenas unos días que Colombia, Brasil y el CICR habían advertido de que no era viable emprender las misiones el lunes 26 de marzo, fecha fijada por las FARC para las primeras liberaciones, por lo que señalaron entonces el 30 de marzo como el día de partida.