El secretariado -mando central- de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aseguró que la oferta del gobierno "carece de realismo y seriedad" por las condiciones que impone y obedece al afán de Uribe de buscar su reelección.
En un comunicado las FARC rechazan concretamente que el gobierno haya puesto como condición para el canje que los rebeldes que sean excarcelados deben someterse a un programa de reinserción a la vida civil, en el país o el exterior, y estén procesados o condenados por el delito de rebelión, no de lesa humanidad. La respuesta de las FARC, ampliamente esperada en el país, fue considerada como previsible por familiares, líderes políticos y analistas, algunos de ellos pesimistas y otros esperanzados en que la negociación, con las cartas sobre la mesa, pueda empezar una vez que Uribe nombre a sus delegados.
"Me parece que no son tan radicales como yo temía, dejan la posibilidad de unas conversaciones", destacó el ex presidente Alfonso López.
Abrir de inmediato negociaciones con la guerrilla pidieron ayer al gobierno dirigentes políticos y familiares de personalidades que están secuestradas.
"Lo primero es que se sienten a negociar y el gobierno haga una oferta más amplia que incluya a los cabecillas de la guerrilla presos"", dijo Juan Lecompte, esposo de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, quien encabeza la lista de prisioneros políticos"".
La propuesta de Uribe causó sorpresa en círculos políticos debido a que el mandatario, impulsa una agresiva campana militar para derrotar a los rebeldes.
La oferta del presidente Alvaro Uribe excluyó de la lista de guerrilleros excarcelables a quienes tengan condenas o acusaciones por delitos comunes como asesinatos, masacres, secuestros o narcotráfico.
Al excluir a quienes han cometido delitos atroces, quedan por fuera de la lista de quienes podrían ser liberados importantes dirigentes de las FARC como: Simón Trinidad, Yesid Arteta y Sonia, esta última acusada de ser figura clave en las finanzas de las FARC y el manejo de los dineros del narcotráfico.
El gobierno condicionó además la libertad de los guerrilleros a que salgan al exterior, posiblemente a Francia país que ofreció asilarlos, o a su renuncia a la lucha armada para incorporarse a programas de reinserción.
El gobierno aseguró ayer que continuará buscando la liberación de secuestrados, a pesar de que las FARC rechazaron la oferta del presidente de efectuar un canje.