Nueve de cada diez científicos que se mostraron a favor de un polémico fármaco contra la diabetes tenían vínculos económicos con el laboratorio fabricante, el británico GlaxoSmithKline (GSK), según un estudio.
Avandia, fabricado por GSK y que ayuda a los diabéticos a controlar sus niveles de azúcar en la sangre, según sus críticos, contribuye a un aumento de los ataques cardíacos en algunas personas.
Actualmente hay un debate en el seno de la comunidad científica sobre si conviene retirar ese fármaco del mercado debido a las complicaciones observadas.