El FBI se unió ayer a la policía paquistaní en la búsqueda de una posible relación de la red Al Qaeda con el coche bomba que estalló el viernes frente al consulado estadounidense en Karachi matando a 11 personas después que un grupo desconocido hasta ahora se atribuyera el atentado.
Testigos dijeron que agentes de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) visitaron el lugar de la explosión ayer. "También sacaron fotografías y un vídeo de las zonas aledañas y del punto del atentado", dijo un testigo.
Un asaltante suicida estrelló una furgoneta Suzuki blanca, llena de explosivos, contra un muro de cemento frente al consulado estadounidense el viernes, provocando una enorme explosión que también causó decenas de heridos.
El ataque, el cuarto contra extranjeros en Pakistán desde enero, llevó a Estados Unidos a cerrar temporalmente sus misiones en Pakistán.
El personal de la mayoría de las misiones diplomáticas en Pakistán ya había abandonado el país debido a las tensiones militares con la vecina India.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que "asesinos radicales" se hallaban detrás del atentado y prometió que su país no se dejará intimidar.
Un grupo militante autodenominado "Al-Qanoon" (la Ley) se atribuyó la responsabilidad del atentado en un mensaje enviado a los medios de comunicación en Pakistán, en el que dijo que la bomba era el inicio de una "Yijd" (guerra santa) contra Estados Unidos y las autoridades paquistaníes.
La policía dijo que el atentado se parecía al ataque suicida perpetrado el 8 de mayo en las afueras de un hotel de Karachi, donde murieron 11 franceses y dos paquistaníes.
Por otro lado, supuestos militantes islámicos lanzaron ayer dos granadas contra un funcionario en la Cachemira india, aunque nadie resultó herido.
Las granadas fueron lanzadas contra una oficina educacional inaugurada por Farooq Abdalá, el ministro del estado de Jammu-Cachemira, en Srinagar.
Una granada explotó en el aire y la otra cayó a una laguna, dijo un funcionario de la policía en condición de anonimato.
El ataque se produjo mientras continúan los enfrentamientos en la frontera entre la India y Pakistán, a pesar del llamado internacional para que cesen las hostilidades entre estos países nucleares.
India y Pakistán están al borde de la guerra, y de poco parece haber servido la mediación internacional para reducir las tensiones.
Abdalá es uno de los políticos más protegidos en India, y su visita al edificio educacional era un secreto, por temores de seguridad.
El grupo que reivindicó el atentado fue al-Medina, una organización desconocida.