Debido a nuevas revelaciones de fallos en los órganos policiales y de espionaje de EU antes del 11 de septiembre, el presidente George W. Bush trató ayer de calmar los ánimos al asegurar que el FBI y la CIA "comparten su información".
En un acto celebrado en Little Rock, capital del estado de Arkansas, para promover la continuación de la reforma del sistema de beneficencia pública, Bush reconoció que "necesitamos un cambio" en el funcionamiento de los sistemas antiterroristas de espionaje e investigación.
Bush habló sobre todo del FBI, que ha estado sometido a numerosos ataques por no profundizar varios informes de sus agentes sobre la posibilidad de que miembros de Al Qaeda acudieran a escuelas de vuelo en EU con fines terroristas. "Cuando lean algo sobre el FBI, quiero que sepan que el FBI está cambiando su mentalidad", recalcó el presidente.
Sin embargo, las últimas revelaciones sobre fallos institucionales no afectan al FBI (una policía federal con atribuciones antiterroristas), sino a la CIA (la agencia de espionaje exterior). Los comités de Inteligencia de la Cámara de Representantes y del Senado inician hoy una serie de audiencias especiales a puerta cerrada para analizar los fallos.