El presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, Carlos Ortega, convocó ayer a Fedecámaras y a la Coordinadora Democrática para celebrar una reunión urgente y fijar la fecha definitiva de la huelga indefinida.
Hizo un llamado a todos los sectores, incluso a los militares y al ala moderada del gobierno, para que respalde el paro. Ortega también desestimó la intención del Ejecutivo de emplazar a la oposición democrática a no realizar una interrupción de actividades.
Por otra parte, emplazó a los miembros de la Comisión Negociadora, tanto a voceros oficialistas como a representantes de la oposición, a no seguir perdiendo el tiempo y a no caer en el juego del gobierno para postergar una solución comicial a la crisis política.
En tal sentido, pidió a los "demócratas" sentados en la mesa que sean enfáticos en su solicitud ante la comisión de diálogo y negociación y ante el secretario general de la OEA, César Gaviria, para que se tramite la salida electoral que fue solicitada por dos millones de personas, lo más pronto posible.
Sin embargo, negó que la CTV desconfíe de la mesa de negociación, pero conminó a los que participan de las conversaciones a eludir "las trampas que pretende colocar el gobierno".
Respecto a la impaciencia mostrada por el sector militar disidente apostado en Altamira por la convocatoria a un paro cívico nacional, Ortega dejó sentado su respeto por tales declaraciones pero aclaró que no las comparte.
Por su parte Carlos Fernández, presidente de Fedecámaras, señaló que los empresarios apoyarán un posible paro nacional y sólo esperan por la Coordinadora Democrática para determinar la fecha de la protesta. Negociadores opositores y oficialistas se reunieron para definir una salida a la crisis generada por la intervención de la Policía, mientras algunos sectores amenazaban con ir a un paro general en protesta contra las medidas del gobierno.