La nueva fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), la gambiana Fatou Bensouda, tomó posesión de su cargo, dispuesta a seguir luchando contra la impunidad a escala global y a consolidar la labor del tribunal.
Bensouda hizo para ello un llamamiento a la comunidad internacional a intensificar su cooperación con el organismo, que celebra su décimo aniversario.
“Seguiremos consolidando la Corte y su relevancia ... para lo que necesitamos la cooperación activa y el apoyo de la comunidad internacional”, dijo la sucesora del argentino Luis Moreno.
La gambiana manifestó que bajo su dirección la fiscalía de la CPI se concentrará “en escuchar a los millones de víctimas” de crímenes de guerra y lesa humanidad y realizará su labor “con claridad y transparencia”.
La jurista, que será la fiscal jefe de la CPI durante los próximos nueve años, puntualizó que usará la experiencia ya acumulada por su oficina bajo el mando de Moreno para “seguir mejorando su eficiencia e identificando las mejores prácticas y métodos”.
Bensouda precisó que la CPI no debe conformarse con los logros pasados y persigue nuevos arrestos como el del presidente sudanés Omar Al Bashir, mientras “en Darfur se siguen cometiendo crímenes”.