El ex ministro boliviano Luis Arce Gómez, que quedará en libertad mañana en EE.UU. tras haber cumplido la mitad de la condena de 30 años que recibió por narcotráfico, quiere evitar ser deportado a su país, dijeron hoy fuentes de la Fiscalía.
Según detallaron las fuentes a Efe, en la audiencia que tendrá la semana próxima ante un juez de inmigración en Miami tras su salida de la cárcel, Arce Gómez intentará pedir "asilo político" o ser deportado a un tercer país.
El embajador de Bolivia en Washington, Gustavo Guzmán, confirmó hoy a Efe que el ex ministro del Interior (1980-1981) dejará mañana la prisión de Coleman, en Florida, y subrayó que la Cancillería de su país ha tomado todas las medidas para que la deportación sea "cuanto antes".
Cuando Arce Gómez salga de la cárcel pasará a manos de las autoridades estadounidenses de inmigración y después será llevado a Miami para tener una audiencia ante el juez, detalló Guzmán.
El ex ministro afronta una condena de 30 años de prisión en Bolivia por delitos de lesa humanidad cometidos durante el golpe militar de Luis García Meza en 1980.
El propio fiscal general de Bolivia, Mario Uribe, expresó recientemente su preocupación por las estrategias que puedan usar los abogados de Arce Gómez para retrasar o impedir su deportación.
Sin embargo, indicó que se han tomado los recaudos necesarios para que el ex ministro no pueda "evitar" a la justicia boliviana.
La ministra de Justicia, la indígena quechua Celima Torrico, comentó la semana pasada que el Gobierno ha enviado una misión de abogados a EE.UU. para asegurar la deportación de Arce Gómez.
Añadió que, si surgen dificultades, una comisión gubernamental viajará a Estados Unidos para hacer las gestiones que sean necesarias ante las autoridades de ese país.
Según las fuentes consultadas, Arce Gómez iría a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano andino, donde García Meza, el cabecilla del golpe militar de 1980, cumple desde 1996 una condena de 30 años.