Los 22 países participantes en el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y El Caribe inauguraron hoy en Madrid su IX Asamblea General, la primera que se desarrolla en Europa, en la que se estudiarán los avances de los dos últimos años y se plantearán nuevas políticas y estrategias.
La reina Sofía de España, acompañada por el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel ngel Moratinos, y de la secretaria española de Cooperación, Soraya Rodríguez, inauguraron la reunión que se celebrará durante los próximos dos días en la Casa de América de Madrid.A la inauguración también asistió el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.
El acto comenzó con las palabras de bienvenida del presidente del Fondo, Luis Evelis Andrade, quien dio paso después a una tradicional ceremonia indígena de invocación a la Madre Tierra.De pie, alrededor de la mesa donde tendrán lugar los debates, los miembros del Fondo escucharon atentamente las palabras del maestro de ceremonias acompañadas por el sonido de instrumentos ancestrales.
Después, el ministro español de Exteriores agradeció la presencia de las comunidades indígenas allí representadas y a los estados firmantes del Convenio Constitutivo del Fondo, 19 de América Latina y 3 extrarregionales (Bélgica, España y Portugal).Moratinos señaló también la importancia de dar voz a esas comunidades y recordó el apoyo que España lleva a cabo a través de la cooperación con las distintas asociaciones distribuidas por toda Latinoamérica.
Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela están presentes en esta IX Asamblea.
Con el imperativo ético de superar el acumulado déficit histórico en el que se encuentran los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, el Fondo Indígena se creó, mediante Convenio Constitutivo, en la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en Madrid en 1992.En estos años, ha logrado superar las metas propuestas en su fundación, consolidándose como organismo internacional.
Actualmente afronta el reto de profundizar su estrategia institucional basada en un conjunto de programas que han surgido como resultado de las demandas y propuestas de los pueblos, comunidades y organizaciones indígenas.