Representantes del partido del gobierno y de la oposición se reunieron ayer por primera vez frente a frente, pero son escasas las esperanzas de una solución a la crisis política que aqueja a Zimbabue desde las disputadas elecciones presidenciales.
Tras la reunión, el gobierno rechazó los pedidos de la oposición de convocar a nuevas elecciones, luego que en los comicios del mes pasado ganó Robert Mugabe, desde hace 22 años gobernante.