El jefe de la Fiscalía antiterrorista de París, Michel Debacq, viajará ayer a Karachi, dentro de la investigación preliminar sobre el atentado que el pasado miércoles o causó la muerte en esa ciudad paquistaní de 14 personas, de ellas 11 franceses, informaron fuentes próximas al caso.
Durante su estancia en Karachi (sur de Pakistán), Debacq recopilará informaciones y mantendrá contactos que puedan ser útiles para la investigación.
El miércoles pasado, la sección antiterrorista de la Fiscalía de París abrió una investigación preliminar sobre el atentado para determinar las circunstancias exactas de la acción y buscar posibles vínculos entre sus autores y redes implantadas en Francia.
El primer ministro francés, el centrista Jean-Pierre Raffarin, dijo ayer, jueves, que el atentado tenía como objetivo a naciones que participan en la lucha antiterrorista en Afganistán, mientras que las autoridades de Islamabad no descartan que pueda ser obra de la red Al Qaeda, de Osama bin Laden.
Raffarin hizo estas afirmaciones al recibir a los doce heridos franceses de la acción, empleados de la Dirección de Construcciones Navales (DCN) que trabajaban en la construcción de un submarino para Pakistán.
Los heridos presentan múltiples lesiones, debido a la onda expansiva de la explosión, y en los casos que sea necesario serán intervenidos quirúrgicamente cuando mejore su estado, informó ayer el Ministerio francés de Defensa.
Los primeros traslados de heridos hacia sus lugares de residencia desde los hospitales militares parisinos en que ayer fueron ingresados no se producirán antes de mediados de la semana próxima, agregó el ministerio.
Los cadáveres de los franceses fallecidos llegarán hoy al aeropuerto de Cherburgo, donde se instalará la capilla ardiente, y mañana se oficiará una ceremonia en su honor, a la que asistirá el presidente francés, Jacques Chirac.