La Fuerza Aérea libia bombardeó ayer varios sectores de Trípoli como parte de una ofensiva contra las protestas que se están desarrollando en la capital libia en contra del régimen de Muamar el Gadafi, informó la cadena catarí de televisión Al Yazira.
En estas operaciones, según testigos citados por la cadena, participan también mercenarios que, según Al Yazira, se han sumado a las fuerzas militares y de seguridad de Libia para reprimir las protestas.
La cadena dijo que en el barrio de Tayura, en el este de Trípoli, todavía ayer se veían cadáveres en las calles. Según testigos citados por Al Yazira, el lunes hubo 61 muertos por la represión de las protestas públicas que se desarrollan en Trípoli.
"Los aviones de guerra y los helicópteros están bombardeando indiscriminadamente un sector después de otro. Hay muchos muertos", dijo uno de los testigos citados por Al Yazira, Adel Mohamed Saleh.
Mientras tanto, la ciudad oriental de Bengasi, la segunda del país, seguía ayer bajo control de los participantes en las manifestaciones contra el régimen, después de que los cuarteles fuesen abandonados por los soldados.
Por otro lado, la frontera libia con Egipto ha quedado bajo control de las fuerzas opositoras al régimen de Muamar el Gadafi, aseguró ayer la cadena catarí Al Yazira, que tildó la situación de caótica en este lugar.
Ese punto está siendo utilizado por egipcios que están huyendo del país por la represión del régimen de Muamar el Gadafi contra militantes de la oposición.
Muchas ciudades del Este parecían estar bajo el control de los manifestantes tras la deserción de unidades del Ejército.
Los manifestantes aseguraban controlar varios yacimientos petroleros y otras instalaciones, que decían proteger de los vándalos. En el exterior, el país sufrió la deserción de parte de su cuerpo diplomático, incluida su delegación ante la ONU.
En represalia, las fuerzas de seguridad lanzaron la represión más sangrienta de la oleada de protestas, que abarca la región y que ya ha provocado la caída de los regímenes egipcio y tunecino.
Temor.
La escalada del precio del petróleo a raíz de la revuelta en Libia, que está afectando ya a la producción de ese importante suministrador de hidrocarburos a Europa, ha agitado el fantasma de la crisis de 2008.
Los ministros de la OPEP presentes ayer en Riad en una reunión extraordinaria del Foro Internacional de Energía (FIE) intentaron disipar esos temores y aseguraron que la situación actual del mercado petrolero dista mucho de parecerse a la de 2008.
Varios gobiernos reaccionaron en contra de la violenta represión que ejerce el régimen libio contra los manifestantes que reclaman en ese país mayores derechos.