El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, anunció un plan contra la inseguridad que prevé una financiación adicional de $11.5 millones a la Policía y que las Fuerzas Armadas se sumen al combate de la delincuencia.
Asimismo, señaló que otros 1,300 agentes se incorporarán a la Policía Nacional Civil (PNC) y anticipó que se expulsará de esa institución a quienes hayan “envilecido” el uniforme aliándose con el crimen organizado.
“Los índices de violencia, de crímenes, de delitos de todo tipo, nos están revelando que vivimos una profunda crisis de valores.
Un país donde se registran más de doce asesinatos diarios debe emprender, sin dilaciones, sin retardo de ningún tipo, su reconstrucción ética”, aseguró Funes.
En su intervención en el acto de traspaso del mando policial, anunció también que se crearán “grupos conjuntos de apoyo a la comunidad”, integrados por la PNC y la Fuerza Armada, los cuales reforzarán la presencia de las autoridades en las zonas rurales.
“Las Fuerzas Armadas también deben participar en la lucha contra la pobreza, contra la miseria y contra el atraso, y colaborar coordinadamente con la Policía Nacional ”.