Comandos de la Marina Real Británica se sumaron por primera vez a las fuerzas estadounidenses y afganas para la caza de militantes talibán y de Al Qaeda en las montañas nevadas de Afganistán. En la primera operación multinacional de envergadura desde los cruentos enfrentamientos del mes pasado, los comandos fueron transportados en helicópteros hacia áreas ubicadas en el este de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán.
El teniente coronel británico Paul Harradine dijo ayer a periodistas que los comandos fueron desplegados hace varios días en una maniobra llamada "Operación Ptarmigan", en nombre de un pájaro de montaña. "Ellos están en las montañas, a 3,000 metros de altura. El terreno y las condiciones del tiempo allí arriba no deben ser subestimados", declaró Harradine.
"Algunos de ellos están bien arriba, en la parte más nevada. Es un terreno duro, ventoso y donde nieva toda la noche. Las temperaturas son bajo el punto de congelación y es muy duro para trasladarse", agregó. Harradine dijo que cientos de comandos estaban en el lugar, pero no pudo confirmar si habían entrado en combate directo.
"Para fin de mes alcanzaremos la máxima capacidad de operación. Ellos van a patrullar por la zona y destruirán a cualquier militante talibán o de Al Qaeda que encuentren, además de impedirles el control de la zona", explicó Harradine.