Hasta hace poco los archivos médicos de casi 300,000 californianos estuvieron disponibles en internet al alcance de cualquiera, un incidente que ofrece un vistazo alarmante sobre los riesgos que corre la privacidad a medida que Estados Unidos avanza en la digitalización de este tipo de datos.
Entre los archivos disponibles en línea había formas de seguros, números de la Seguridad Social y hasta las notas realizadas por médicos.
Los registros electrónicos pueden reducir los costos, disminuir la burocracia y en última instancia, salvar vidas. El gobierno estadounidense incluso está ofreciendo bonos a los primeros que adopten estas tecnologías, o bien amenaza con aplicar sanciones y recortar los pagos a los proveedores de servicios médicos que se nieguen a modernizarse.
Pero la modernización también conlleva ciertos costos que no están tan ocultos en los archivos.
Cuando se cometen errores, las consecuencias pueden ser más graves que la típica recolección de direcciones de correo electrónico o números de tarjetas de crédito.