El paraíso de Coiba, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, enfrenta una grave amenaza que no proviene del exterior, sino de 2500 cabezas de ganado que se encuentran dentro de la isla y que son un resabio de cuando era un centro penal.
Los animales no son originarios del ecosistema de la isla, en vista de ello, alteran el balance natural porque devoran abundante vegetación.
Tras la sanción del Plan de Manejo de la isla, su coordinador, Juan Maté, aseguró que el ganado en estado salvaje está destruyendo los senderos, causando problemas de erosión y generando toda una degradación en el medioambiente.
Según Maté, se está trabajando en un plan con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) para establecer una serie de corrales, para llevar el ganado y luego subirlo en bachas para su posterior traslado al matadero.
Explicó que estas vacas no pueden ser sumadas a los casi tres millones que existen en el territorio continental, ya que este ganado ha estado fuera del control veterinario por más de 15 años y pueden transmitir algún tipo de enfermedad.
Un plan con prohibiciones estrictas.
El Plan de Manejo de Coiba prohíbe todo tipo de desarrollo habitacional o turístico dentro de la isla por los próximos cinco años y establece la creación de un centro de investigaciones científicas en asocio con el Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian (STRI), como una de sus prioridades.
Para Maté, esta disposición es crucial porque en este lapso se espera establecer las pautas para el desarrollo financiero del proyecto, así como la instalación de los puestos de vigilancia dentro del parque y aumentar el personal del área.
Para los primeros cinco años, el parque requerirá de una inversión de B/ 12 millones, con un promedio de inversión de B/ 2 millones por año, pero paulatinamente adquirirá su autosostenibilidad.
Según Maté, la isla tiene un mayor potencial de desarrollo ecoturístico que el resto de las islas del Pacífico Centroamericano, debido a su tamaño y la gran diversidad de playas, fauna y flora.
La mayor parte de la gestión para el manejo de recursos de los ecosistemas se hará en la región central de la isla, especialmente en las cuencas hidrográficas que drenan hacia Bahía Damas, en donde permanece la superficie más grande de arrecife de coral en el Pacífico.
Sabías que.
La isla de Coiba es un laboratorio vivo, donde han evolucionado numerosas especies únicas en sus 15 mil años de aislamiento de tierra firme. Hay animales en Coiba que son únicos en el mundo, como el mono aullador negro, el ñeque de Coiba y la colaespina de Coiba. La isla también sirve como refugio para especies que han desaparecido del resto del país. Allí se encuentra la última población silvestre y viable de la guacamaya roja en Panamá.