El juez español, Baltasar Garzón inició ayer los trámites judiciales para la inminente suspensión de actividades de Batasuna, considerada el brazo político de ETA, en paralelo al proceso de ilegalización abierto el lunes en el Parlamento.
El juez, que lleva cuatro años investigando el entramado político y financiero de la organización terrorista ETA, comunicó ayer a la Fiscalía y a los abogados de Batasuna su intención de declarar la suspensión provisional de las actividades de la coalición independentista para impedir que siga cometiendo actos delictivos.
En su auto, el juez de la Audiencia Nacional considera que hay indicios de "la integración aparente" de Batasuna "en el complejo terrorista liderado por ETA".
La decisión judicial, que toma como base el Código Penal, no está relacionada con la solicitud de ilegalización de Batasuna que será votada el próximo 26 de agosto en el Congreso de los Diputados, según acordaron el lunes los grupos parlamentarios en cumplimiento de la nueva Ley de Partidos Políticos.