Una terminal del Aeropuerto Internacional de Miami que había sido evacuada ayer por el presunto estallido de un aerosol con lo que se creía una sustancia tóxica, fue reabierta al público y opera normalmente.
La portavoz del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA, por sus siglas en inglés), Alicia Díaz, informó a EFE de la reapertura de la terminal B y dijo que las autoridades creen que el olor que se sintió en esa zona se debió a "un aerosol de pimienta que estalló dentro de un equipaje".
La terminal B del MIA, en la que opera la compañía American Airlines, fue desalojada en la mañana de ayer cuando 43 personas se quejaron de dificultades respiratorias, tos e irritación ocular, y fueron trasladadas a una sala especial para recibir los primeros auxilios.
El vocero de los bomberos, Jeff Hackman, declaró que "parece que estos síntomas se deben al esparcimiento de un tipo de aerosol en el segundo piso del edificio, cerca de los puntos de seguridad". El incidente causó alarma en el sur del estado de Florida, donde los primeros casos de contaminación por carbunco (anthrax en inglés) fueron reportados el año pasado, tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington.
La policía y los bomberos dijeron que las primeras llamadas de emergencia señalaron que varios pasajeros tenían problemas para respirar en un punto de revisión en el aeropuerto. "Unas 35 personas fueron afectadas casi inmediatamente por una sustancia irritante que aparentemente estaba en el aire", dijo Mark Forare, director de seguridad del aeropuerto. "Eso hizo que se sospechara de las maletas. El equipaje fue inspeccionado de inmediato y no se encontró nada". Díaz precisó que el cierre de la terminal no afectó los cinco vuelos internacionales que iban a despegar por esa zona, porque fueron trasladados a otro pasillo del aeropuerto.
Por su parte, Juan Mendietta, asistente del departamento de administración del condado de Miami-Dade, dijo que se había descartado la posibilidad de un atentado terrorista. "Un equipo especial de sustancias peligrosas, junto con unidades policiales, revisaron el área y la calidad del aire, y no detectaron ninguna sustancia química y tampoco un agente biológico", dijo Mendietta.
Cuando se produjo el incidente, los bomberos dijeron que se desconocía el origen de la sustancia, pero se especulaba que podría haberse transmitido por la terminal a través de los conductos de aire acondicionado, desde una maleta en la sección de equipajes o desde un sitio de construcción cercano. El sistema de aire acondicionado del aeropuerto fue cerrado.
Las autoridades dijeron que la situación estaba bajo control y que las actividades y vuelos en el resto del aeropuerto continuaron sin interrupción, aunque más lentas que de costumbre. Unos 35 millones de pasajeros y unas 120 aerolíneas utilizan anualmente el aeropuerto de Miami, que en 2001 fue el duodécimo en importancia en EEUU en cuanto a pasajeros y el cuarto en cuanto a movimiento de carga.