En un intento por evitar un desenlace violento de la crisis venezolana el secretario general de la OEA, César Gaviria, instaló ayer una mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición, que negociará una salida electoral.
La inmediata convocatoria al referendo consultivo es la principal propuesta que lleva la oposición a la mesa de negociación, mientras el gobierno insiste en extender los diálogos y llamar a la consulta popular para agosto del 2003.
Este primer acercamiento que se da entre el gobierno y la oposición, desde el fallido golpe de abril, está amenazado por una creciente pugna interna y el paro general indefinido que evalúan las mayores organizaciones empresariales y sindicales. "Quiero, en nombre de todos los gobiernos y pueblos de las Américas, pedir que le den una oportunidad a la mesa"", dijo Gaviria al instalar las negociaciones.