El pulgón del guisante, plaga que afecta a miles de cultivos, ha evolucionado junto a una bacteria con la que actúa en simbiosis y que le permite alimentarse de las plantas, en una "coordinación evolutiva" que ha revelado ahora la secuenciación del genoma de este insecto.
Este trabajo de secuenciación, en el que ha participado el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, aporta nuevas pistas sobre la evolución de este insecto capaz de modificar su genoma para acoger a su bacteria.