El jefe del equipo negociador del Gobierno de Colombia, Humberto de la Calle, afirmó que el acuerdo sobre justicia alcanzado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) la semana pasada es "firme", pero consideró que se trata de un "documento en desarrollo" porque quedan aspectos que se deben precisar.
De la Calle explicó a la prensa en La Habana que el acuerdo hecho público se construyó con base en un texto más largo de 75 puntos, elaborado por un grupo de juristas, y que fue firmado por él, como jefe de la delegación gubernamental, al lado de una anotación que decía "documento en desarrollo".

"El Gobierno considera que en algunos casos hay textos, cuya interpretación posterior a su redacción sugiere cierto grado de ambigüedad que debe ser precisado", aclaró De la Calle, en el inicio de un nuevo ciclo de diálogos de paz con las Farc.
Por ello, los negociadores del Gobierno apostaron porque el equipo de juristas que asesoró a las partes para el acuerdo sobre materia de justicia, que establece la creación de una jurisdicción especial para la paz, vuelva al trabajo "con la mayor brevedad" para concluir los asuntos por definir.
Según el Gobierno, quedan por definir asuntos como el régimen de privación efectiva de la libertad bajo el que cumplirán condena aquellos que se sometan a la jurisdicción especial para la paz, el asunto de las extradiciones o la manera en que entrarán en la jurisdicción especial y serán juzgados los agentes del Estado que hayan cometido delitos en el marco de conflicto.
Sin embargo, desde la guerrilla defienden que el acuerdo está ya cerrado y apostaron por dar a conocer el documento completo cuanto antes a la opinión pública para "evitar especulaciones o tergiversaciones interesadas de su contenido".
No obstante, el jefe negociador del Gobierno destacó que los 10 puntos anunciados el pasado 23 de septiembre, que constituyen las bases del sistema especial de justicia para la paz, es un "acuerdo en firme".
Aronson busca apoyo ante eventual acuerdo de paz
Bernard Aronson, enviado especial de Estados Unidos para el proceso de paz en Colombia, dijo que esta semana conversó con miembros de ambas cámaras del Congreso para buscar apoyo bipartidista en la eventual implementación del acuerdo en la nación sudamericana.
“Es muy importante que mantengamos el consenso y ayudemos a Colombia a implementar el acuerdo rápida y efectivamente'', dijo Aronson al ofrecer una conferencia en el centro de estudios internacionales Wilson Center.
“Colombia ha desarrollado instituciones muy complejas para la desmovilización, que exigen recursos y entrenamiento'', agregó. “No voy a dar cifras, pero sé que el Gobierno (estadounidense) quiere mantenerse como un socio importante durante la implementación”.