El Gobierno argentino creará un servicio secreto para cuidar de la seguridad del presidente de la República, Néstor Kirchner, después de que un intruso permaneciera la semana pasada más de tres horas en la residencia oficial del mandatario sin ser descubierto, informó ayer la prensa.
El objetivo es unificar en un cuerpo su servicio de protección, cuya exclusiva responsabilidad sea el cuidado del mandatario y, de esta manera, evitar que su custodia dependa de distintas fuerzas del orden.