El gobierno del presidente Néstor Kirchner insistió en cuestionar al juez Guillermo Tiscornia, quien imputó a la ministra de Defensa argentina, Nilda Garré, por presunto contrabando de armas, mientras el magistrado amenazó con renunciar a su cargo tras haber quedado a un paso del juicio político.
"Es increíble que siga siendo juez", manifestó el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, después de que la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura, órgano encargado de designar y remover a los jueces, aprobara el enjuiciamiento para Tiscornia por mal desempeño de sus funciones.
En febrero pasado la Justicia incautó 6, 700 kilos de fusiles automáticos que iban a ser enviados a Estados Unidos por 2, 600 dólares y como "material de desguace".