El nuevo Ejecutivo egipcio, de corte liberal y tecnócrata, tomó ayer posesión con el desafío de guiar la etapa transitoria, pese al rechazo de la mayoría de los islamistas, que mantienen su apoyo al depuesto presidente Mohamed Mursi.
Los ministros juraron sus cargos ante el presidente interino, Adli Mansur.
Los Hermanos Musulmanes rechazaron rotundamente el nuevo gobierno de transición, encabezado por el economista Hazem el Beblaui, y lo calificaron de "golpista e ilegítimo".
Este gabinete, uno de los pasos del proceso de transición iniciado después de que las Fuerzas Armadas egipcias depusieran el día 3 a Mursi, se compone de una treintena de miembros, entre ellos tres mujeres.
En el Ejecutivo sale reforzado el jefe de las Fuerzas Armadas, Abdel Fatah al Sisi, que mantiene la cartera de Defensa y logra el puesto de primer viceprimer ministro.
Los titulares de Cooperación Internacional, el economista y jurista Ziad Bahedin, y de Enseñanza Superior, el catedrático de Derecho Hosam Isa, fueron también nombrados viceprimer ministro.
Al igual que Al Sisi, otros ministros del anterior gabinete continúan en sus puestos, como el de Interior, Mohamed Ibrahim, el de Turismo, Hizham Zazu, y el de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.