El gobierno colombiano garantizó ayer que no habrá una ley de perdón y olvido para los paramilitares de extrema derecha que se desmovilicen, y defendió un proyecto de ley que prevé penas distintas a la cárcel para los miembros de esos grupos acusados de crímenes de guerra.
"Ese tipo de ley no es posible ni deseable. En el mundo actual no puede haber leyes de perdón y olvido. En estos casos las amnistías colectivas ya no son aceptables", según a Radio Caracol el alto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo.
Añadió que por esa razón el gobierno del presidente Alvaro Uribe sometió a estudio del Congreso la llamada ley de alternatividad penal, que prevé otorgar libertad condicional a los miembros de los grupos ilegales que se desarmen, incluso si están acusados de crímenes atroces.
"Por eso estamos planteando la ley de alternatividad penal, que es todo lo contrario a una ley de perdón y olvido, puesto que es una ley de responsabilidades, de verdad, de reparación, de mecanismos de justicia que se aplican", sostuvo.
Restrepo subrayó que se trata de una fórmula para viabilizar acuerdos de paz, no sólo con los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), sino con las guerrillas izquierdistas.
"Creemos que esa es una fórmula que le da salida a la negociación, porque los cabecillas de todos los grupos armados ilegales, las FARC, el ELN y las Autodefensas, están siendo procesados o han sido condenados por crímenes de guerra y por delitos atroces, y en esa medida, con los actuales instrumentos jurídicos, no podríamos avanzar en un proceso de paz", señaló.