El Gobierno de Nuevo México y una empresa de alta tecnología anunciaron un proyecto sin precedentes: crear en el estado un pueblo fantasma para uso científico, en 52 kilómetros cuadrados que asemeje a una pequeña ciudad estadounidense.
Una empresa de alta tecnología con sede en Washington anunció sus planes de construir el pueblo fantasma, con el fin de someter a pruebas todo tipo de cosas, desde innovaciones en el terreno de las energías renovables hasta sistemas inteligentes de tránsito, redes inalámbricas de la siguiente generación y sistemas de seguridad cibernética.
A pesar de que nadie vivirá allí, el modelo de ciudad buscará replicar una típica ciudad estadounidense de 35,000 personas, con autopistas, casas y negocios, antiguos y nuevos.
El director de Pegasus Global Holdings, Bob Brumley, dijo que el proyecto de 200 millones de dólares, conocido como “The Center”, será el primero de su tipo en EE.UU.
Los científicos en las universidades, laboratorios e instalaciones militares podrán poner a prueba sus innovaciones.