El presidente colombiano Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc anunciaron un acuerdo en materia de justicia transicional, que es clave y prepara el terreno para poner fin al conflicto bélico de más de 50 años.
En una declaración conjunta, el mandatario y los rebeldes, encabezados por su máximo líder, "Timoleón Jiménez", o "Timochenko", dijeron superar un obstáculo significativo para lograr un acuerdo de paz, al decidirse por una fórmula para reparar a las víctimas, y castigar a los rebeldes y militares por abusos en contra de los derechos humanos.
"Vamos a lograr el máximo de justicia para las víctimas y no habrá impunidad", dijo Santos. "Con Timochenko hemos acordado que a más tardar en seis meses debe concluir esta negociación".
Los rebeldes que confiesen sus crímenes, indemnicen a las víctimas y prometan no tomar de nuevo las armas recibirán hasta ocho años de cárcel en áreas especiales que todavía deben ser determinadas.
El acuerdo incluye la creación de una Comisión de la Verdad que investigue los delitos cometidos, una jurisdicción especial para la paz, que investigará estos delitos y sancionará a sus responsables, y la no amnistía para los autores de delitos de lesa humanidad.
El proceso judicial pactado entre las partes estará basado en el reconocimiento de la verdad y de los delitos cometidos.
Quienes reconozcan delitos muy graves serán condenados a un mínimo de cinco años y a un máximo de ocho años de restricción de la libertad en condiciones especiales.
Los que se nieguen a reconocer delitos y resulten culpables podrán pasar hasta 20 años de cárcel en condiciones ordinarias.
"Nos complace anunciar que esta jurisdicción para la paz ha sido diseñada para todos los involucrados en el conflicto, combatientes y no combatientes, y no solo para una de las partes". Santos, por su parte, dijo que "vamos a lograr el máximo de justicia posible para las víctimas, la máxima satisfacción posible de sus derechos", señaló.
El acuerdo plantea la creación de tres salas de justicia y un tribunal para la paz con cuatro secciones que no dependerán del poder judicial colombiano. En dicho tribunal participarán jueces colombianos y extranjeros.
El acuerdo sobre justicia anunciado contempla, entre otras cosas, una amnistía para delitos políticos, la creación de un tribunal especial para la paz, y establece que la guerrilla deberá entregar las armas en un plazo de 60 días tras la firma del acuerdo definitivo.
Entre los delitos que quedarán fuera de ese indulto también figuran otros actos graves como la toma de rehenes, privaciones graves de la libertad o la tortura, según el comunicado conjunto sobre el acuerdo que leyeron en La Habana los representantes de los países garantes Cuba y Noruega.
También quedarán fuera de la amnistía crímenes como el desplazamiento forzado, desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual.
"Esos delitos serán objeto de investigación y juzgamiento por parte de la jurisdicción especial para la paz", que las partes han acordado y que facilita el camino a un acuerdo de paz, que esperan firmar en marzo de 2016.
Diversos grupos celebran pacto alcanzado para lograr una paz duradera
La izquierda colombiana celebró el pacto entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) anunciado en La Habana que abre el camino para lograr un acuerdo definitivo de paz antes de marzo de 2016.
"Saludamos y celebramos este momento histórico para la historia de Colombia, llegó la hora de la paz", escribió en Twitter la líder del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA) y candidata a la alcaldía de Bogotá en las elecciones locales de octubre próximo, Clara López.
Por otro lado, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) expresó su "complacencia" por el acuerdo, así lo indicó el gerente general de la FNC, Roberto Vélez Vallejo.
La FNC reiteró su disposición a contribuir en iniciativas que ayuden al país a entrar en el posconflicto y que involucren a las más de 500 mil familias cafeteras "para quienes la paz, como para el resto de colombianos, también será una buena noticia".
Estados Unidos se pronuncia sobre el evento
El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, afirmó que el acuerdo alcanzado en La Habana entre el gobierno de Colombia y las Farc sobre justicia trasnacional y desarme, supone un "avance histórico" hacia la paz.
“La paz está ahora más cerca que nunca para el pueblo colombiano y millones de víctimas del conflicto", subrayó el secretario de Estado.
El jefe de la diplomacia estadounidense agregó que telefoneó al presidente Juan Manuel Santos, para "felicitarle a él y a sus negociadores por su coraje y compromiso con las conversaciones de paz bajo condiciones muy difíciles". "Aplaudimos al presidente Santos y a sus negociadores por sus esfuerzos para alcanzar una paz justa".