El presidente Luis González Macchi, sometido a juicio político, está a un paso de la caída del poder constitucional mientras el Senado debate una sentencia que deberá dictar mañana.
El mandatario realizaba ayer a través de sus operadores políticos intensas negociaciones con senadores tanto del oficialista Partido Colorado como de las diferentes agrupaciones opositoras, buscando reunir los votos necesarios para evitar su destitución.
El senador Mario Paz Castaing, del Partido Encuentro Nacional (PEN), segunda fuerza opositora, dijo ayer que a últimas horas del domingo se tenían varias hipótesis sobre lo que podría ocurrir con González Macchi:
Una es que renuncie hoy, otra que se salve de la destitución; la tercera, que sufra la vergüenza de la destitución y otra es que el firme un documento en el que se comprometa a renunciar tras las elecciones del 27 de abril.