Hasta hace poco, los televisores estaban destinados a ser barridos por ordenadores y contenidos "online" pero, para satisfacción de los fabricantes, es precisamente Internet junto al éxito del 3D los que permitirán que la "caja tonta" siga ocupando un lugar predominante en nuestros hogares.
Seguiremos viendo la tele, sólo que lo haremos de otra forma, opinan ahora los expertos.
En el mercado estadounidense existen ya una decena larga de compañías que ofrecen equipos para acceder a Internet desde el televisor, lo que permite ver cómodamente en una pantalla grande los contenidos que la mayoría de las cadenas y otras firmas como Netflix o Hulu ofrecen legalmente en la red.
La semana pasada, Google se subió al carro de la nueva televisión con un proyecto llamado Google TV.
El buscador se ha asociado con Sony y el fabricante de chips informáticos Intel para llevar Internet al salón de nuestra casa en la nueva generación de televisores y adaptadores.