Los partidos griegos designaron, tras horas de difíciles negociaciones, al ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) Lucas Papademos en sustitución del socialista Giorgos Papandreu, para dirigir el gobierno interino de unidad que pilotará la aprobación de las medidas de austeridad impuestas por el paquete de rescate europeo de Grecia.
Papademos, de 64 años, jurará su cargo el viernes, según la televisión estatal.
Apenas designado, Papademos proclamó que el futuro de Grecia está en el euro pese a que la situación actual, en un "momento crucial", es difícil.
Italia, donde Silvio Berlusconi anunció su próxima dimisión, también buscaba poner fin a la incertidumbre política, que hizo caer bruscamente los mercados el miércoles en Europa y el jueves en Asia.
Berlusconi elogió al que se perfila como su sucesor, el ex comisario europeo Mario Monti, "por el bien de Italia".
Monti, economista respetado de 68 años, podría encargarse a partir de este fin de semana de formar un gobierno de unidad nacional, aunque la Liga Norte, partido de la coalición del gobierno de Berlusconi, ya ha anunciado que no lo apoyará.
El jefe del Estado, Giorgio Napolitano, parece favorable a la opción de Monti. "Italia
"Italia está ante un momento muy difícil y tiene que tomar decisiones delicadas", reconoció Napolitano el jueves en una ceremonia pública en Roma.
La Bolsa de Milán acogió favorablemente esta decisión con subidas superiores al 3%, aunque terminó con un avance más modesto: 0,97%.
Por su parte, Fráncfort, con una subida del 0,66% fue junto a la italiana la única Bolsa que cerró en verde, pues Londres perdió 0,29%, París 0,34% y Madrid 0,36%. Wall Street terminó en alza el jueves, el Dow Jones ganó 0,96% y el Nasdaq 0,13% y este viernes la Bolsa de Tokio abrió con un alza de 0,53%.
El jueves, Italia pagó unas tasas de 6,08% por los títulos de deuda a un año, casi el doble que el 11 de octubre (3,57%). A diez años, el rendimiento superó el miércoles el 7%, considerado insostenible a medio plazo.
Esta subida de las tasas es una amenaza para la economía europea, advirtió el comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, en una conferencia de prensa en Bruselas.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, había reclamado antes desde Pekín "una clarificación política" rápida en Italia y Grecia.
Esto es, si cabe, más urgente después de que Bruselas anunciara unas previsiones de crecimiento que rozan la recesión.
"El crecimiento se ha detenido en Europa y podríamos entrar en una nueva fase de recesión", advirtió Olli Rehn, al presentar un sombrío informe sobre las previsiones de otoño de la Comisión Europea (Ejecutivo de la UE).
"La economía mundial ingresó nuevamanete en una zona de peligro", dijo en el informe actualizado sobre las previsiones para los próximos años.
El jueves por la tarde en Honolulu (Hawai), el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo que Europa debe aplicar un "plan fuerte" contra la crisis de la deuda estimando que la crisis en la zona euro "sigue siendo el principal desafío para el crecimiento global".
Técnicamente, se entra en recesión tras dos trimestres consecutivos de repliegue de la actividad económica respecto al período anterior. Para Europa, se trataría de la segunda recesión en tres años, después de la surgida tras la crisis financiera de 2008.
Italia, en plena tormenta, debería ver su economía estancarse en 2012 (+0,1%), después de que la Comisión preveía en mayo pasado un crecimiento del 1,3% de su Producto Interno Bruto (PIB). La situación debería mejorarse con dificultades en 2013, con una progresión del PIB del 0,7%.
Grecia, cuyo desempleo subió al 18,4%, seguirá en recesión el próximo año, con un retroceso del PIB del 2,8%, lejos del crecimiento que vaticinaba Bruselas esta primavera del 1,1%.
La Comisión espera que Grecia vuelva a crecer en 2013 un modesto 0,7%.
El pesimismo también se cierne sobre las locomotoras de la zona euro, Alemania y Francia, dos de los países de Europa que cuentan con la máxima nota de las agencias de calificación, la triple A.
Bruselas prevé que Alemania crezca un 0,8%, por debajo de la previsión de Berlín revisada a la baja del 1%.
Francia, por su parte, crecerá 0,6% el próximo año, por debajo también de las previsiones del gobierno francés del 1%, también revisadas a la baja.
La Comisión Europea quiere que París asuma nuevas medidas para reducir el déficit en 2013.
Los ministros franceses de Finanzas y del Presupuesto, aseguraron a Bruselas que su compromiso de reducir el déficit al 3% del PIB para 2013 y equilibrarlo para 2016, será cumplido.
Señal de preocupación de los mercados sobre la capacidad de Francia para reducir su endeudamiento, la prima de riesgo de los títulos de la deuda francesa a diez años registraron este jueves otro máximo histórico, a 170 puntos.
En este tenso contexto, la agencia de calificación financiera Standard & Poor's anunció por error que Francia había perdido la "triple A", la mejor nota posible, lo que sulfuró a París y motivó la apertura de una investigación del regulador francés de mercados.